El sarcasmo en los robots podría hacer que los humanos los aceptemos más rápido [VIDEO]

HCM Lab / YouTube 

Científicos alemanes han descubierto que los robots pueden aprender a expresar la ironía, para que puedan aumentar su atractivo ante los ojos de las personas. Los investigadores enseñaron al robot a hacer comentarios irónicos en respuesta a las palabras de las personas, así como a acompañarlos con expresiones faciales. El estudio fue presentado en la conferencia AAMAS 2019.

La interacción humano-robot (HRI) es una de las áreas más importantes de la robótica moderna. Los especialistas en este campo estudian las características de la percepción de los robots por parte de las personas y también trabajan para hacer que sean más atractivos, confiables y seguros con la ayuda de software y hardware. Por ejemplo, el año pasado, científicos estadounidenses realizaron un gran estudio en el que identificaron las características de los robots modernos y también descubrieron cuáles son los más críticos para crear un robot amigable.

Mostrando emociones

Ahora investigadores de la Universidad de Augsburg, dirigidos por Elisabeth Andre, han enseñado a un robot a expresar la ironía en una conversación, tanto con la ayuda del habla como con la expresión de las expresiones faciales. Los autores del trabajo aprovecharon el ya existente robot Reeti, el cual tiene un cuerpo estático con una cabeza móvil y una cara capaz de expresiones faciales: con una boca, ojos, párpados y oídos en movimiento. Además, el robot tiene LED en sus mejillas, pero los investigadores no los usaron en su trabajo.

El funcionamiento del algoritmo es el siguiente. Primero, el robot recibe una frase de la persona. En los experimentos, los autores no utilizaron un sistema de reconocimiento de voz, sino un operador en vivo que ingresó manualmente el texto. Luego, el algoritmo de procesamiento del lenguaje natural analizó la frase y buscó las palabras con antónimos. Si los antónimos no pueden ser recogidos, el sistema invierte el verbo principal en la oración, agregando la palabra "no" o algo similar.

Además, el algoritmo agrega palabras exageradas y subestimadas a la nueva oración, así como con un significado positivo o negativo brillante, por ejemplo, “¡Súper!” o “Apenas”. Además de usar las palabras en sí mismas en la oración, el robot también expresa ironía, enfocándose en algunas palabras clave con la ayuda del estrés y la entonación. Finalmente, además de trabajar en el habla, el algoritmo también compila una lista de movimientos mímicos que ayudan a expresar la ironía, por ejemplo, una sonrisa o una mirada hacia un lado.

Los investigadores probaron su desarrollo en 12 voluntarios que se comunicaron con el robot sobre temas simples y luego evaluaron sus respuestas según varios criterios. Todos los voluntarios se comunicaron con dos robots idénticos, uno de los cuales dio respuestas irónicas y el otro, el habitual.

Un análisis de los resultados mostró que las personas generalmente calificaron al robot con comportamiento irónico como más atractivo, aunque encontraron diferencias estadísticamente significativas solo para la métrica que refleja qué tanto el robot corresponde al deseo humano de autodesarrollo. Además, las diferencias estadísticamente significativas fueron en la evaluación de la ironía y el humor del robot.

Anteriormente, hablamos sobre otros aspectos de la interacción de humanos y robots, estudiados por científicos. Por ejemplo, resultó que las personas someten a los robots a la discriminación racial, prefieren robots que cometen pequeños errores en sus acciones, y también les gusta ser abrazados por un robot blando que los libera inmediatamente después de que ellos mismos lo hicieron.


Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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