Hongo parásito droga a tal punto a las cigarras que éstas acaban seduciendo a otros machos

La cigarra periódica con el ciclo de 17 años 
Bruce Marlin / Wikimedia Commons

 

Las sustancias psicoactivas catinona y psilocobina, producidas por los hongos parásitos, cambiaron el comportamiento de sus huéspedes, las cigarras. Según informó la revista Fungal Ecology, las cigarras infectadas por hongos fueron más activas, y los machos intentaron seducir no solo las hembras, sino también los insectos del mismo género.

 

El ciclo increíble de la vida de cigarras 

Las cigarras periódicas del género Magicicada son unos insectos que habitan en el este y el sur de los Estados Unidos. Pasan la mayor parte de su vida bajo la tierra en la fase de larva, alimentándose de la savia de las raíces de las plantas. Cuando cumplen 13 o 17 años, dependiendo de la especie, las larvas cavan un túnel hacia la superficie y casi al mismo tiempo salen de la tierra para convertirse en un espécimen adulto.

Estas permanecen en la superficie de la tierra durante cuatro o seis semanas solo para reproducirse. Los machos se reúnen en grupos y atraen a las hembras con canciones, las cuales se producen en timbales — el órgano de su pecho. El volumen de tal coro de las cigarras puede alcanzar los 100 decibelios. Las hembras, a su vez, atraen a los machos, chasqueando sus alas.

Después del apareamiento, las hembras ponen huevos en pequeños hoyos en la corteza de árboles. En uno o dos meses salen las larvas cayendo de los árboles y se entierran en el suelo, comenzando así un nuevo ciclo.

Las cigarras periódicas frecuentemente están infectadas por los hongos Massospora cicadina. Infectan las larvas cuando ellas llegan a la superficie de la tierra y penetran en su estómago. El parásito no mata a su dueño inmediatamente, sino que infecta a otras cigarras y disipa las esporas del hongo.

Al mismo tiempo, el hongo crece dentro del abdomen y los tejidos de los insectos se extinguen gradualmente. Poco antes de la muerte, la parte posterior del abdomen se cae, y en su lugar se forma un saco lleno de esporas. Pero inicialmente los parásitos causan mayor actividad en las cigarras.

Por ejemplo, los insectos comienzan a moverse más rápido, infectando a otros individuos. Al mismo tiempo, los machos que se reúnen en grupos y cantan se infectan con más frecuencia que las hembras. El comportamiento sexual de los varones infectados también cambia. Siguen cantando, atrayendo a las hembras, pero al mismo tiempo comienzan a сhasquear para atraer a otros machos, los que intentan aparearse con ellos y también se infectan.


Varias especies de cigarras infectadas por parásitos. De izquierda a derecha: cigarra periódica del género Magicicada, Okanagana rimosa y Platypedia putnami

G. Boyce et al. / Fungal Ecology, 2019


También hay otro tipo de parásitos, M. cicadina, que forman otro tipo de esporas y se distribuyen sobre la superficie del cuerpo del insecto. Lo hacen estéril y cambian su comportamiento, pero no lo matan. Las cigarras infectan a sus congéneres con las esporas durante el apareamiento o simplemente al estar cerca a otros. Las esporas caen a la tierra y permanecen allí durante el siguiente ciclo de vida de las cigarras, es decir, 13 o 17 años.

Cómo se comportan las cigarras drogadas

Científicos todavía no saben cómo un hongo parásito hace que las cigarras se vuelvan más activas y cómo logra cambiar su comportamiento sexual. Para responder a estas preguntas los biólogos estadounidenses, liderados por Matt T. Kasson de la Universidad de Virginia Occidental, recolectaron las cigarras periódicas sanas e infectadas con las esporas de M. cicadina. También analizaron el comportamiento de otras especies de cigarras, Okanagana rimosa y Platypedia putnami, las cuales también estaban infectadas con hongos. El efecto causado por parásitos fue bastante similar.

Aunque aún hay múltiples cuestiones, los científicos encontraron sustancias que supuestamente provocan la actividad inusual en las cigarras. Por ejemplo, los productos de metabolismo de los insectos contenían dos alcaloides que son capaces de cambiar de comportamiento. La sustancia psicoactiva, catinona, fue encontrada en las cigarras periódicas infectadas con M. cicadina. Su efecto en el cuerpo humano es similar al de la anfetamina, pero es un poco más ligero. Hasta ahora, solo se conocían las fuentes vegetales de la catinona, como la planta llamada qat (Catha edulis) que crece solo en África oriental y Arabia.

En los productos de metabolismo de ambas especies de cigarras, cuyo ciclo dura un año, los autores del artículo encontraron la psilocibina, una sustancia psicoactiva producida por más de 200 especies de hongos.

El análisis filogenético de ambos tipos de parásitos mostró que son, o parientes muy cercanos, o son una especie. Sin embargo, la presencia de catinona y psilocibina explica el aumento de actividad en cigarras, pero no aclara porque cambian su comportamiento sexual. Los científicos creen que las pruebas con hongos y cigarras en el laboratorio podrían arrojar luz sobre esa cuestión.

Hongos parásitos que vuelven loco a su propietario

Anteriormente, científicos descubrieron que un parásito que vive en el ojo de los peces modifica su comportamiento y los vuelve presas fáciles. Se observó que cuando el parásito es joven, ayuda a su huésped a mantenerse a salvo de los depredadores. Pero una vez que el parásito madura, hace todo lo que puede para que el pez sea comido por un ave —le hace nadar más activamente y mantenerse cerca de la superficie del agua.

 

Yana Berman
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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