Los elefantes recurren al patriarcado para enfrentar a los humanos

Dos machos de elefantes asiáticos, uno jóven y otro viejo
FEP, Nishant Srinivasaiah

Se sabe que los elefantes tienen un matriarcado y están liderados por hembras, mientras que sus machos viven por sí mismo desde su adolescencia. Sin embargo, recientes estudios de científicos indios muestran que los elefantes empezaron a formar grupos masculinos en las zonas de influencia antropogénica para adaptarse a las nuevas condiciones. El artículo fue publicado en la revista Scientific Reports.

En la vida cotidiana, una hembra adulta está a la cabeza del grupo de elefantes asiáticos, mientras que sus hermanas, hijas adultas y crías inmaduras, tanto hembras como machos, siempre están cerca de ella. Al alcanzar la madurez, los machos dejan el grupo y forman sociedades temporales que constan de individuos jóvenes. Pero a partir de cierta edad, los miembros de ese grupo se separan y luego los machos adultos viven solos.

El matriarcado ya no funciona

A veces, la estructura social de la sociedad animal puede cambiar, y eso también pasa con los elefantes. Hasta el momento no había suficientes datos sobre la nueva estrategia de los machos. Los científicos liderados por Nishant Srinivasaiah del Instituto Nacional de Estudios Avanzados de Bangalore decidieron estudiar los factores biológicos, sociales y antropológicos que influyen en la formación de grupos masculinos de elefantes asiáticos.

Desde febrero de 2016 hasta diciembre de 2017 recopilaron información de varios grupos de elefantes que vivían en parques nacionales de India. En total, reunieron los datos sobre 248 machos. Además de 1445 fotografías utilizadas en el análisis posterior, también hicieron un perfil de cada elefante, teniendo en cuenta su edad, la estructura de las relaciones sociales en su grupo, la presencia del impacto antropógeno en la zona y la frecuencia de periodos de aumento de testosterona y agresión contra otros machos.

En la mayoría de los casos (43%) los elefantes adultos fueron fotografiados en grupos mixtos, compuestos tanto de machos como hembras. En un 33% de los casos, los machos paseaban solos, y en un 23% tenían grupos exclusivamente masculinos. El tamaño promedio de último grupo fue de 3.59 individuos. Para comparar, en grupos mixtos había en promedio 8.53 elefantes.

Los machos se unen para encontrar comida

Resultó que el motivo más importante de formar esos grupos patriarcales fue la presencia de los humanos. Es decir, los machos con mayor frecuencia aparecieron juntos lejos del bosque, en las áreas muy cultivadas por humanos. Por con un lado, en estas zonas hay alta probabilidad de encontrar comida. Pero por otro lado, allí pueden enfrentarse a los humanos.

Es curioso que en las regiones, donde los elefantes coexisten con la población india, los machos son mucho más grandes de lo habitual. Además, en un 20% de los casos, los grupos masculinos consistían en machos que eran sexualmente, pero no socialmente maduros, de 10 a 20 años de edad.

Los científicos llegaron a la conclusión de que los machos adultos, los cuales ya se han separado del grupo materno, suelen formar grupos exclusivamente masculinos para limitar la posibilidad de un impacto antropógeno. Puesto que los elefantes ya no tienen las condiciones de vida apropiados, parcialmente debido a la deforestación, se ven obligados a cambiar sus estrategias para encontrar alimentos.

Los elefantes asiáticos son interesantes no solo por las peculiaridades de su cultura social, sino también por sus capacidades cognitivas muy desarrolladas. Por ejemplo, saben estimar la cantidad de comida ofrecida solo por el olor. Además, algunos de animales saben contar y dibujar. 

 

Yana Berman
Esta noticia ha sido publicada originalmente en 
N+1, ciencia que suma.

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