Este pequeño depredador ojón de 508 millones de años es el pariente más antiguo de las arañas y los escorpiones

Joanna Liang / Royal Ontario Museum

Los paleontólogos han descrito los fósiles de los quelíceros más antiguos, un pariente de las arañas modernas, los escorpiones y las garrapatas, según Nature. Los fósiles de este animal se encontraron en sedimentos de 508 millones de años en el sur de Canadá. Mollisonia plenovenatrix, como se llamaba al animal, tenía quelíceros masivos cortos, una característica clave del grupo.

Los queliceraidas es un subtipo de artrópodos que a los incluyen arácnidos (arañas, escorpiones, garrapatas), arañas marinas y cangrejos herradura. Todos ellos tienen una quelicera: apéndices cerca de la boca, que consisten en 2-3 segmentos y lucen como garras. Tienen diferentes funciones, pero generalmente sirven para alimentar al animal.

Presumiblemente, los quelíceros aparecieron en el medio del Cámbrico (hace 541–485.4 millones de años). En 1983, en las lutitas de Burgess, depósitos en el suroeste de Canadá, que se formaron hace unos 508 millones de años, los paleontólogos encontraron fósiles de un pequeño artrópodo de 4.6–9.3 centímetros de largo con seis pares de extremidades cerca de la boca.

Santacaris (Sanctacaris), como se llamaba al animal, se atribuía a los quelíceros primitivos. Sin embargo, los estudios filogenéticos han demostrado que es más probable que Santacaris pertenezca al grupo ancestral inmediato de quelíceros. Cédric Aria y Jean-Bernard Caron del Royal Ontario Museum llegaron a la misma conclusión, ya que las extremidades del animal no eran como los quelíceros.

Se confirma la hipótesis

En un nuevo trabajo, los científicos describieron los fósiles de los supuestos quelíceros, que vivieron hace unos 508 millones de años, confirmando así la existencia de los quelíceros más antiguos del Cámbrico Medio.

Los investigadores han descubierto en los esquistos de Burgess fósiles fósiles bien conservados de varios artrópodos de una nueva especie del género Mollisonia, que tenía queliceras. Los especialistas han encontrado los restos de mollisonia desde 1912, pero todos los fósiles estaban en malas condiciones y era imposible notar la presencia de su quelicera.

El representante más antiguo del grupo, que se llamaba Mollisonia plenovenatrix, tenía un caparazón que consistía en segmentos, ojos grandes y complejos, once pares de extremidades en el tronco y tres pares en el cefalotórax. Entre los ojos del animal había grandes quelíceros y cortos, y alrededor de la boca, algunas excrecencias más. Las M. Plenovenatrix eran pequeñas: su longitud era de unos 2,5 centímetros.

Los órganos respiratorios fueron similares en algunos quelíceros modernos. Las branquias que tienen las arañas modernas y algunos escorpiones son similares a las páginas de un libro cerrado. Están ubicados en la cavidad del abdomen y están conectados al medio ambiente a través de pequeños orificios a través de los cuales tiene lugar el intercambio de gases.


La ubicación de la Mollisonia en un árbol filogenético
Cédric Aria y Jean-Bernard Caron / Nature, 2019

Sin embargo, en mollisonia, las branquias se organizaron de manera más primitiva que las quelíceras modernas: tenían un número menor de partes. Los autores sugieren que M. Plenovenatrix vivió en el fondo del océano y cazaba pequeños animales. 

"Antes de este hallazgo, no podíamos determinar la posición de los quelíceros entre otros fósiles del Cámbrico, aunque algunos de ellos claramente tenían rasgos característicos de este grupo", dice Cedric Aria. "Las Chelicerae es una característica clave, el emblema de los quelicerales estuvo ausente hasta hace poco", añade.

Las lutitas de Burgess, uno de los depósitos cámbricos más antiguos, son bien conocidas por la gran cantidad de fósiles bien conservados. Recientemente, los paleontólogos describieron a otro representante de la fauna de esquisto de Burgess. Fue uno de los depredadores más antiguos, que lleva el nombre de la nave de Han Solo.
 

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que sumawww.nmas1.org”. 

Novedades

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.