Y la parte que más miras de los pechos femeninos es...

¿Quién puede negar que los pechos femeninos son motivo de atención del público en general, erotismo, inspiración de arte, entre otros chismes? Nadie. Pese a la popularidad histórica de esta parte del cuerpo femenino, sin embargo, pocos han estudiado los detalles de la atracción por el atributo. Ahora, un equipo de médicos polacos le puso su cuota de ciencia a esta circunstancia erótica para comprender dónde realmente está puesta la atención de las personas que miran senos femeninos, analizando los movimientos de los ojos de los espectadores. 

El resultado, que podría incluso ser de utilidad para los expertos en estética, concluyó que la parte inferior de los senos atrae más atención (tanto masculina como femenina) que la parte superior. El trabajo fue publicado en la revista Plastic and Reconstructive Surgery.


Rastreo de miradas en modelos de pechos femeninos.

Un poco de contexto

La tarea principal de las operaciones de reconstrucción mamaria después de la extracción de un tumor o aumento de volumen es crear una forma externamente estética o atractiva. Sin embargo, “atractivo” es un término que se presta a ambigüedades: el cirujano y el paciente pueden interpretarlo a su manera, incluso dependiendo de su origen, cultura y preferencias estéticas personales. El estándar perfecto, una medida con la que uno podría evaluar la forma y simetría del seno, aún no existe.

Qué hicieron los investigadores

El equipo de Piotr Pietruski y sus colegas de la Universidad de Medicina de Varsovia encontraron un nuevo enfoque para abordar este problema: propusieron usar un rastreador del movimiento del ojo (eye-tracker) para determinar con exactitud qué áreas capturan la atención de la vista. 

Convocaron a 100 observadores: 50 mujeres y 50 hombres, sin antecedentes de discapacidad visual, trastornos mentales y operaciones mamarias. Se les mostró imágenes de ocho tipos de senos, modelos tridimensionales que fueron creados por los investigadores en base a fotos reales. Los voluntarios examinaron cada seno de frente, de perfil, y en un ángulo de 45 grados, y luego, se les pidió que dieran una calificación de 1 a 10. 

Mientras tanto, el patrón de la mirada de cada observador fue grabado usando tecnología de rastreo de vista para someter los resultados a un análisis posterior.  A los voluntarios se les pidió que pusieran especial atención a estudiar el atractivo y simetría de los senos. Sin embargo, este fue un “objetivo falso” del experimento. Lo realmente importante era los resultados del rastreo de mirada. Cada voluntario tuvo 30 segundos para mirar las imágenes. 

Los resultados


Mapa de calor de las miradas analizadas. 

La mayoría se tomó aproximadamente 22 segundos para mirar el objetivo relevante. El resto del tiempo se la pasó parpadeando y mirando otras áreas de la pantalla. 

Tanto las mujeres como los hombres miraron durante más tiempo la parte inferior del seno (hasta el 29% del tiempo) y el área del pezón (hasta el 28%); con un poco de menos frecuencia también el pliegue del pecho (aproximadamente el 10%), y con incluso menos frecuencia el esternón. En último lugar quedaron la clavícula y el cuello. 

Tanto en los grupos masculino y femenino la disposición general de prioridades fue la misma. El procedimiento para examinar el tórax tampoco fue muy diferente: independientemente de la tarea y el sexo del sujeto, la mirada se centró principalmente en el pezón, la parte interna inferior del tórax y la región inferior de la clavícula.

En conclusión, la parte inferior se lleva las miradas, probablemente por que en ella esté el área del pezón. La atención a ella no dependía de la forma del seno, y solo aumentaba si es que este era más grande y ocupando más espacio hacia abajo. 

Vacíos en el estudio

Los autores reconocieron que no se pudo conectar los niveles de atención con la valoración (estético, antiestético) de la imagen. Este, sin embargo, no era exactamente el propósito del estudio. Además, advirtieron que la atención se puede fijar tanto en lo atractivo como en lo llamativo o repulsivo, sea lo segundo relacionado a formas asimétricas o exageradamente voluptuoso, por ejemplo. 

Sin embargo, los resultados pueden ser de utilidad para que los cirujanos puedan comprender dónde exactamente está enfocada la percepción de terceros al mirar unos pechos femeninos. 

 

Daniel Meza
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, tecnología que suma

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, tecnología que sumawww.nmas1.org”.

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.