“La primera impresión es la que cuenta”, confirma estudio sobre la apariencia y la ropa

Wikimedia Commons

Científicos estadounidenses demostraron que la competencia de las personas, es decir, la presencia de cierto conocimiento y experiencia, se evalúa principalmente a través de la apariencia. El estudio publicado en Nature Human Behavior encontró que la persona que está vestida con más estatus y ropa cara siempre se considera competente.

Contexto

Una persona con un nivel socioeconómico más alto suele parecer más competente, al menos con respecto a su trabajo o área de interés. Así mismo, este status se ve reflejado en su apariencia; por lo tanto se puede decir que la competencia de una persona se puede inferir a través de su apariencia.

Esta suposición se conoce desde hace mucho, pero rara vez se ha probado empíricamente: en otras palabras, no hay tantos datos obtenidos experimentalmente que confirmen la influencia de la apariencia en la supuesta competencia de una persona.

El nuevo estudio

Ahora, científicos dirigidos por DongWon Oh de la Universidad de Nueva York decidieron arreglar esta deficiencia con una serie de nueve experimentos. En los primeros ocho, a los participantes (un total de 271 personas: de 50 a 200, según el experimento) se les mostró la imagen de un hombre con ropa más simple o más cara, elegida por evaluadores independientes.

Dependiendo del experimento, las personas fueron evaluadas por estudiantes o personas mayores, y la imagen se mostró en diferentes períodos de tiempo: de 129 a 1100 milisegundos. Además, en uno de los experimentos, los participantes recibieron información adicional (por ejemplo, que las personas trabajaban en ventas y sus ingresos anuales eran superiores a 80 mil dólares), cambiaron la raza de la persona en la imagen, les pidieron a los participantes que no prestaran atención a la ropa, y también usaron ropa exclusivamente informal.

Después de la presentación de la imagen de estímulo, durante un segundo se mostró a los participantes una imagen borrosa (para controlar la presentación del estímulo), y luego se les pidió que evaluaran la competencia de la persona en la imagen en una escala de 1 a 9.

Prejuicios

Independientemente de las condiciones experimentales, los participantes siempre calificaron significativamente más alto (p <0.001) a las personas que usaban ropa más cara. El efecto se conservó incluso cuando la imagen se mostró durante un tiempo mínimo de 129 milisegundos: esto, según los científicos, no es suficiente para examinar la cara de la persona en la imagen, aunque sí para evaluar la parte más marcada: la ropa.

En el noveno experimento, en lugar de una imagen, los participantes (64 personas que no participaron en experimentos anteriores) observaron dos: cada par usaba imágenes de personas que en experimentos anteriores se estimó que eran aproximadamente igualmente competentes, pero con ropa diferente.

Independientemente de qué tan competentes se consideró a las personas (o de si se advirtió a los participantes del experimento que la ropa no estaba relacionada de ninguna manera con el nivel de competencia) en el 69% de los casos se les consideraba más competentes si usaban ropa más cara (p <0.001).

Los resultados

Por lo tanto, los científicos han demostrado que la apariencia de una persona, o más bien, su ropa, es un factor no controlado que afecta la competencia de una persona a los ojos de los demás.

Curiosamente, la ropa más cara, que aparentemente refleja mejor el estado social de una persona, afecta la imagen incluso por un período de tiempo muy corto, lo que sugiere que para causar una primera impresión, se necesita muy poco tiempo. Tales juicios pueden llevar a algunas limitaciones de una evaluación objetiva, ya que, la apariencia no siempre se correlaciona con la competencia de una persona en la realidad.

La apariencia de una persona refleja su competencia en un área única. El año pasado, los científicos descubrieron que los pacientes confían en los médicos que se ponen ropa formal y una bata blanca de hospital.
 

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que sumawww.nmas1.org”. 

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.