Las amistades fuertes ayudan a prolongar la vida de los macacos

P. L. Tandon / flickr.com

Científicos británicos llegaron a la conclusión que el número de conexiones sociales y su fuerza son más importantes para la supervivencia de los macacos que los contactos cortos con beneficio inmediato o la comunicación con individuos de otros grupos sociales. El trabajo fue publicado en Proceedings of the Royal Society B

Lo que debes saber

Existe considerable evidencia de que los lazos sociales contribuyen a la longevidad y reducen el riesgo de padecer ciertas enfermedades relacionadas con la edad. Sin embargo, aún no está del todo claro cómo se relacionan exactamente estos dos parámetros. Quizás esto se deba a un menor nivel de estrés, pero también puede haber otros mecanismos como que un individuo integrado en la estructura social recibe más recursos.

El análisis de esta relación se complica porque las conexiones sociales en sí mismas son un concepto complejo. Uno puede imaginar un animal que rara vez se contacta, pero con una gran cantidad de parientes diferentes, o que se contacta con frecuencia, pero con los mismos. En estos dos casos, el beneficio para él puede ser diferente.

El nuevo estudio

Ahora Samuel Ellis de la Universidad de Exeter, junto con sus colegas, trató de descubrir qué componentes de las relaciones sociales son más importantes para la longevidad de los animales. Como objeto modelo, los científicos eligieron a los monos Rhesus que viven en la naturaleza. En total, los investigadores analizaron el comportamiento de 319 monos durante 7 años.

Los científicos identificaron cuatro tipos de conexiones sociales que, en su opinión, podrían afectar de alguna manera la esperanza de vida de los macacos. Al primero lo llamaron integración social: son contactos frecuentes con una gran cantidad de socios de la población. Su beneficio inmediato es una reducción de la agresión en el grupo. El segundo tipo - enlaces diádicos – son interacciones estrechas con un pequeño número de socios. Este tipo puede ser útil para la cooperación, por ejemplo, en la extracción de recursos.

 El tercer tipo, conexiones estructurales, significa que el animal está en contacto con representantes de diferentes grupos y estados dentro de la población y, por lo tanto, está integrado en la estructura. Este tipo de relación puede ayudar a elevar el estatus social de un individuo.

Finalmente, el último tipo, conexiones directas, se refiere a interacciones cortas con resultados rápidos, como el acicalamiento. No necesariamente afecta la posición de un individuo en una población, pero es de beneficio inmediato.

Dos estrategias

Observando los animales, los autores utilizaron la proximidad de los macacos en el espacio y el aseo como indicadores de su interacción social y construyeron un mapa de comunicación de todas las hembras de la población.

Además, para cada hembra, calcularon valores como el número de interacciones sociales, la fuerza relativa de cada una de ellas individualmente, la estabilidad de las interacciones diádicas, etc. Luego evaluaron la gravedad de los diferentes tipos de conexiones sociales en cada individuo y compararon estos datos con la curva de supervivencia de los monos en esta población.

En promedio, las hembras tenían interacción con de 1 a 14 parejas; sin embargo, este parámetro no se correlacionó con su mortalidad (p = 0.131), así como con la fuerza de estos enlaces. Sin embargo, los científicos notaron que la supervivencia se correlacionaba con el número de enlaces débiles: cuantos más, mayor es la posibilidad de que la hembra viva más. Por lo tanto, la integración social ha demostrado ser un factor importante en la longevidad.

Los lazos diádicos también se correlacionaron con la esperanza de vida: cuanto más fuertes son los lazos con los 1-3 socios más cercanos, así como con todos los compañeros estables, mayor es la posibilidad de sobrevivir (p = 0.031). Pero para los otros dos tipos de comunicación, estructural y directa, los científicos no encontraron ninguna correlación con la supervivencia (p <0.05).

Las conclusiones

Por lo tanto, los investigadores encontraron que las conexiones sociales afectan la supervivencia no directamente (como el aseo), sino indirectamente. En este caso, lo importante no es la integración del animal en la estructura social, sino sus contactos con sus socios más cercanos. Aquí hay dos estrategias posibles: una gran cantidad de lazos débiles o pocos lazos fuertes.

Los autores señalan que las estrategias son mutuamente excluyentes, es decir, las hembras con fuertes lazos rara vez tenían muchos, y viceversa. Esto significa que ambas estrategias pueden ser efectivas dependiendo, probablemente, de las condiciones o características de un animal en particular.

Los científicos han descubierto previamente que, entre las mujeres, las altas y las optimistas tienen más probabilidades de ser centenarias. Además, el optimismo y otras características del estilo de vida pueden asociarse con la longevidad y una larga vida feliz.

 

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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