El consumo frecuente de té verde está asociado con un menor riesgo de enfermedades cardíacas

Pxhere

Científicos chinos han descubierto que los amantes del té verde, en promedio, tienen menos probabilidades de sufrir aterosclerosis, derrame cerebral e insuficiencia cardíaca, y también viven más que aquellos que rara vez beben té o no lo beben en absoluto. Además, parece que el consumo no solo debe ser regular, sino también durante al menos 8 años. El estudio fue publicado en European Journal of Preventive Cardiology.

Lo que debes saber

El té es conocido por sus propiedades antiinflamatorias, que le dan los flavonoides. Estos antioxidantes neutralizan la acción de las especies reactivas de oxígeno liberadas por las células inmunes durante la inflamación y, por lo tanto, reducen la cantidad de daño a los tejidos. Al mismo tiempo, los antioxidantes pueden funcionar dentro de las células, suprimiendo el estrés oxidativo en ellas.

Por lo tanto, el té, junto con otras fuentes de antioxidantes, es considerado un posible medio para prolongar la vida de los humanos y los animales, o al menos eliminar las enfermedades relacionadas con la edad.

Sin embargo, los resultados de los estudios sobre el posible efecto beneficioso del té en la vida son contradictorios. En algunos estudios no se encuentran relaciones, y en otros, el consumo de té se correlaciona con una buena salud, pero no con una larga vida. Al mismo tiempo, se sabe que el consumo excesivo de antioxidantes puede provocar el efecto contrario: aumentar el riesgo de muerte prematura.

Un nuevo estudio

Ahora, un grupo de investigadores del Colegio Médico Conjunto de Beijing dirigido por Dongfeng Gu hizo otro intento de comprender cómo el té afecta la salud de las personas. Para esto, los científicos tomaron una muestra de 100,902 chinos de entre 16 y 74 años que no habían padecido previamente enfermedades cardíacas o cáncer, y durante varios años (un promedio de 7) monitorearon su salud.

Los científicos estimaron la cantidad de té consumido usando cuestionarios, aunque solo se tuvo en cuenta el té chino (de las hojas de la planta Camellia sinensis), independientemente del tipo de preparación y la fuerza de la bebida.

Los participantes del estudio se dividieron en dos grupos: los que beben té rara vez o nunca (hasta 3 tazas por semana) y los amantes del té (3 o más tazas por semana). El segundo era solo el 31.6%, y solían ser hombres que fumaban y bebían alcohol. Entre ellos, casi la mitad eran seguidores del té verde, el 8% bebía té negro y el 43% tés con sabor.

Al calcular el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, los investigadores tomaron en cuenta el género, la edad, la región de residencia, el lugar de vida (urbano o rural), el nivel de educación, los antecedentes familiares de enfermedades, el tabaquismo, el consumo de alcohol, la actividad física, el tipo de alimentación, índice de masa corporal y estado cardiovascular del sistema vascular.

Los resultados

Teniendo en cuenta todos estos factores, las personas que bebieron té regularmente tenían un riesgo de desarrollar aterosclerosis, accidente cerebrovascular y enfermedad coronaria en aproximadamente un 20% menos que las que bebieron té rara vez o nunca.

Así mismo, los amantes del té tenían un menor riesgo de muerte en un 15%, y sus enfermedades cardiovasculares en promedio se desarrollaron más tarde: por ejemplo, la aterosclerosis, en 1.41 años. Debido a esto, la esperanza de vida a la edad de 50 años aumentó en 1.26 años.

Al dividir la muestra en subgrupos, los investigadores descubrieron que el efecto del té depende de muchos factores. Por ejemplo, las correlaciones resultaron ser las más fuertes en hombres y en mujeres, el riesgo de aterosclerosis y de enfermedad coronaria se reduce significativamente, pero no de apoplejía o muerte. Sin embargo, esto puede explicarse porque la muestra tiene más amantes del té masculinos que mujeres.

También resultó que el riesgo de muerte y enfermedad se reduce solo para aquellos que beben mucho té constantemente, al menos durante 8 años. Para aquellos que comenzaron o dejaron de beberlo durante el período de observación, no se encontraron correlaciones significativas.

Té verde

Finalmente, los autores del trabajo notaron que el efecto se observa principalmente para el té verde y no para el negro. Sin embargo, el punto puede ser porque había muy pocos amantes del té negro entre los participantes del estudio: existe la posibilidad de que haya una correlación si la muestra fuera más grande.

Anteriormente, los científicos descubrieron que el té ayuda a perder peso, al menos a los ratones, al afectar la composición de los microbios en sus intestinos. Al mismo tiempo, su sabor y concentración de antioxidantes son más fuertes si lo prepara en agua embotellada. Pero recientemente se han encontrado miles de millones de partículas microplásticas en bolsas de té.
 

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que sumawww.nmas1.org”. 

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.