Guerra de la Ciencia III: lo efectivo contra lo mítico [OPINIÓN]

El Círculo de VIena  
Emir Alzamora / @Alzalva

La Ilustración había dejado constancia expresa del deseo de que la ciencia y la razón guíen el quehacer humano. Años más tarde, a pesar de la fuerte reacción romántica en el mundo germánico, su influencia continuaría vigente y en conjunción con la obra de autores como Bolzman, Ernst Mach y Albert Einstein inspirarían a un grupo multidisciplinario de intelectuales.

Estas nuevas mentes se apoyarían de los diversos grupos liberales, humanistas y científicos de la Austria previa a la Primera Guerra Mundial para materializar su iniciativa. Liderados inicialmente por Philip Frank, fundarían una escuela de pensamiento que propondría la construcción de un sistema filosófico que complemente y articule a la ciencia: el Círculo de Viena.

La Guerra de la Ciencia: un intercambio para abordar el conocimiento [OPINIÓN]
La Guerra de la Ciencia II: la razón contra la pasión [OPINIÓN]
La Guerra de la Ciencia IV: lo real contra lo irreal [OPINIÓN]

 

El Círculo de Viena

La racionalidad, el apego a la tecnología, la manifiesta crítica al romanticismo y a la metafísica germánica a partir de la creación de un sistema interdisciplinario que combinara exitosamente la lógica, la matemática y el empirismo fueron las consignas que el Círculo de Viena defendió y que creyó guiarían a las sociedades hacia el tan anhelado progreso.

Herederos del pensamiento de los intelectuales de la Ilustración, los neopositivistas (como se conoció a su sistema filosófico), compartían los valores de la ciencia como la cooperación y la objetividad, ideas que los vincularía con una orientación humanista que busque la apertura y apoyo entre los hombres, así como el libre desarrollo de los individuos. Entre sus miembros notables destacan Otto Neurath, Rudolph Carnap, Moritz Schlick, Hans Hahn y Hans Reichenbach, cuyo grupo tuvo contacto con otros conocidos intelectuales como Karl Popper y Kurtz Gödel.

La historia del Círculo de Viena se divide en etapas, una de formación, otra de activismo público y finalmente una de declive y desintegración. Si bien el grupo inició como un espacio de discusión sobre la naturaleza no científica de la filosofía en un café de Viena, logró impactar en la historia de la filosofía al articular diversas personalidades y proponer el uso de las matemáticas y la lógica para formalizar el lenguaje filosófico, además de redactar una Enciclopedia Unificada de las Ciencias.

El avance romántico

Como era de esperarse, si la razón experimentó algún avance en su causa, lo mismo hizo el movimiento romántico. Al exaltar la pasión del hombre y el refugio en las patrias, la Contra-Ilustración, según Berlin, invitó a buscar la transformación de la vida en una pieza de arte. Quien llevaría este argumento a un extremo que daría inicio a una nueva crítica de la Ilustración sería Friedrich Nietzsche.

Para el filósofo alemán, la voluntad de poder sería la esencia de la vida y la ruta hacia una filosofía del afecto antes que de los conceptos. Este sería el argumento que heredaría la Segunda Oleada Romántica de la anterior Contra-Ilustración. No obstante, este nuevo movimiento pasional y reaccionario se manifestaría a través de dos “escuelas” de pensamiento: el Fascismo y la Revolución Conservadora.

El Fascismo se apropiaría de la pasión por la patria. Para sus teóricos, este sería el ingrediente con el que se ganarían el favor de las masas, y que al sumarle las ideas de la fuerza del espíritu como el motor de cambio y de la voluntad de poder como el mecanismo más fuerte para impulsar la vida, serviría de sustento para el surgimiento de caudillos que hambrientos de poder con su “vigor y heroicidad” elevarían a la Nación hacia un estado de grandeza comparable con el de los mitos de antaño.

Esta narrativa invitará a sus seguidores a buscar la ética del héroe por sobre los valores humanistas, a guiarse por el mito antes que por la razón, a someterse a la obediencia en lugar de la tolerancia, a contemplar una sociedad cerrada en lugar de una abierta cooperación, a glorificar el sacrificio de un individuo en pos de su nación o de su colectivo, a enaltecer los ideales trascendentes como la Nación y finalmente a reivindicar la guerra y la muerte.

Algunos de sus más destacados intelectuales serían Robert Brasillach, Paul de Man, Giovanni Gentile, Filippo Marinetti y Grabriele d’Annunzio, siendo Martin Heidegger el último de esta manifestación fascista y pro-nazi de la segunda oleada contra-ilustrada.

El otro baluarte de la segunda ola romántica simpatizaría con el nacionalsocialismo, pero terminaría distanciándose de este. Autores como Oswald Spengler, Carl Schmitt, Ernst Jünger, Arthur Moeller van den Broeck y Friedrich Hielscher se nutrirían de la obra de Nietszche y de la metafísica germánica para propiciar una nueva versión del tradicionalismo Contra-Ilustrado: la Revolución Conservadora. Sus aportes basados en la perspectiva nihilista de Nietzsche los haría conocidos en Alemania, por ello, servirían de fundamentos teóricos para el nacionalsocialismo (la obra de Van den Broeck inspiraría el nombre que la propaganda nazi le diera a su gobierno “Tercer Reich”).

La Revolución Conservadora sería la segunda manifestación de esta nueva oleada romántica. Para sus miembros el liberalismo, la democracia, el individualismo y el racionalismo de la Ilustración son manifestaciones del decadente capitalismo Occidental y son los culpables de la degeneración de la humanidad, es decir, la modernidad sería la gestante de los males que critican.

Por este motivo, buscaban el destierro y la destrucción de la modernidad y de sus valores ilustrados para propiciar la vuelta a tiempos aristocráticos premodernos con los que mirar hacia un futuro libre del mal de la modernidad, bajo una concepción que no reconoce progreso, sino continuidad de valores creados por hombres fuertes, la tradición.

Trágico desenlace

La agitación política nacionalista y racista que imperó en Alemania y Austria durante la década de los 30 sería la responsable de que el Círculo de Viena se desintegrara. La persecución de los judíos, por lo tanto de muchos miembros del neopositivismo, la quema y prohibición de libros y de autores judíos y no gratos del régimen, dentro de los que destacaron las obras de Otto Neurath y Godel, la simpatía de las universidades austriacas por el nacionalsocialismo y finalmente, la anexión de Austria al Tercer Reich volverían insostenible mantener las actividades académicas.

La disolución y emigración de los miembros del Círculo de Viena se daría en un periodo agónico comprendido entre los años 1934 y 1938. La Revolución Conservadora, por su parte, también sufriría los estragos del fascismo y sería olvidada, por un tiempo.

Esta contienda la ganarían la irracionalidad y la pasión fascista. La Contra-Ilustración saldría victoriosa de este intento de renovación de las ciencias por un tiempo. Aunque dicha victoria se debió al uso de la fuerza más que al debate académico. Solo la violencia que desencadenó el fascismo pudo vencerla en 1945. Pese a manifestarse de manera tan atroz, los herederos de la Contra-Ilustración no cesaron sus esfuerzos por oponerse a la ciencia y a la razón.

 

Piero Gayozzo es Colaborador Especializado del Club N+1 para la Popularización de la Ciencia. Fundó y actualmente es Sub-Director del Instituto de Extrapolítica y Transhumanismo (IET). Escribe sobre la Cuarta Revolución Industrial para el IET y es investigador autodidacta de filosofía de la ciencia y de la tecnología. Llevó estudios de ingeniería industrial en la Universidad de Lima. 

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que sumawww.nmas1.org”. 

 

Cláusula de Divulgación

Piero no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá de la profesión académica citada.

Referencias usadas en este artículo

▶ Stadhler, Friedrich. The Vienna Circle. Studies in the Origins, Development and Influence of Logical Empircism. Ed. Springer. Austria. 2015.

▶ Scott, Stephen. Enlightenment and the Spirit of the Vienna Circle. Canadian Journla of Philosophy. Vol. 17, num.4. Diciembre 1987, pp.695-710.

▶ Wolin, Richard. The conservative revolutionary Habitus and the Aesthetics of Horror. Political Theory. Vol.20, Nro. 3. Agosto 1992, pp. 424-447.

▶ Moeller Van Den Bruck, Arthur. Germany’s Third Empire. Ed. Arktos Media Ltd. 2012.

Novedades

Hay señales tan claras que a veces se vuelven áridas, rígidas, tirantes. A los ríos recién se los escucha cuando ya no les queda saliva. Entonces nos toca hablar a nosotros, infelices que no creemos habiendo visto. El río Paraguay es el nuevo desoído, el siguiente muerto que nos sigue dando vida para continuar siendo hijos del rigor. Así es el ciclo ingrato del hombre contra el agua

Crónica de una sequía anunciada

El río Paraguay es el nuevo desoído, el siguiente muerto que nos sigue dando vida para continuar siendo hijos del rigor

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.