Por primera vez, una neurona biológica y otra artificial ‘conversaron’ a través de Internet

arXiv.com / N+1

Mientras Elon Musk, con Neuralink, y algunos competidores como Neurosity, aspiran a dar el próximo gran paso de la biotecnología conectando al cerebro con la inteligencia artificial a través de las ondas cerebrales, un equipo de científicos de distintas partes del mundo avanzó en la misma dirección ingresando a un ámbito aún más complejo: consiguió hacer ‘sinapsis’ con una red neuronal híbrida, donde neuronas biológicas y artificiales localizadas en diferentes partes del mundo lograron comunicarse entre sí vía Internet desde un centro de sinapsis artificiales hechas con nanotecnología de vanguardia. La hazaña científica, que los autores consideran un hito fundacional para la neuro-electrónica, fue detallada en Scientific Reports.

Las funciones cerebrales son posibles gracias a que las neuronas, conectadas entre sí por enlaces microscópicos, se comunican en procesos complejos llamados sinapsis. Durante este nuevo estudio, los investigadores de la Universidad de Padua en Italia cultivaron neuronas de rata en su laboratorio, mientras que sus colegas de la Universidad de Zurich y Escuela Politécnica Federal de Zurich (ETH) crearon neuronas artificiales en microchips de silicio. Por su parte, expertos de la Universidad de Southampton se encargaron de desarrollar un laboratorio virtual para controlar las sinapsis nanoelectrónicas. Los dispositivos sinápticos empleados por los ingleses se conocen como memristores.

Un triángulo sináptico

Los investigadores de Southampton capturaron con su nodo tecnológico los pulsos de la nerona biológica en Italia y los enviaron a las neuronas artificiales en Zurich. El triángulo sináptico funcionó en cualquier dirección, desde la neurona biológica a la artificial y viceversa.

El logro de esta investigación fue integrar distintas tecnologías de vanguadia, creando un laboratorio virtual empleando distintas experticias. Para Themis Prodromakis, profesor de nanotecnología y director del Centro de Fronteras Electrónicas dijo que el avance “funda las bases para un escenario nuevo que jamás se contempló en la evolución natural conectando neuronasbiológicas y artificiales integradas a través de redes globales, la era del Internet de la neuroelectrónica; por otro lado, trae nuevos prospectos para las tecnologías neuroprostéticas, allanando el camino hacia el remplazo de partes dañadas del cerebro con chips con inteligencia artificial”.


Configuración de bNN distribuida geográficamente. (a) Ubicación geográfica de neuronas y memristors artificiales / biológicos
neuronas biológicas en Padua (IT), neuronas artificiales en Zurich (CH) y memristors en Southampton (Reino Unido). Adelante y
las rutas de señal inversa se ilustran con flechas rojas y verdes, respectivamente. (b) Diagrama de conectividad de alto nivel
arXiv.org

Sin duda alguna, la habilidad de conectar tecnologías no relacionadas entre si en distintas partes del mundo es un paso hacia la democratización de la tecnología, dejando atrás importantes barreras para la colaboración.

 La investigación fue financiada por el programa de Tecnologías Futuras y Emergentes de la UE, así como por el Consejo de Investigación de Ingeniería y Ciencias Físicas en el Reino Unido. Aunque aun falta tiempo para que esta tecnología traiga resultados en la vida real, sin duda estamos ante un logro impresionante.

 

 

Daniel Meza

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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