Por primera vez, científicos emplean la terapia CRISPR/Cas9 in vivo para el tratamiento de la ceguera

Flickr / Creative Commons

En Estados Unidos, un equipo de científicos inició ensayos clínicos de terapia CRISPR/Cas9 para combatir una forma de ceguera congénita: la amaurosis congénita de Leber (LCA) tipo 10. Al primer paciente se le inyectó una solución debajo de la retina de uno de sus ojos, aunque solo será posible evaluar el éxito de la terapia pasado un mes.

Por ahora, los científicos informaron públicamente que esta es la primera vez que se emplea la famosa técnica de edición genética para modificar el genoma humano in vivo. La noticia sobre el proyecto, en el que participaron empresas y organizaciones científicas, fue anunciada en la página de la empresa Medicina Editas y además recibió una extensiva cobertura en un reportaje de la AP.

Durante varios años, muchos en la comunidad científica han debatido sobre la edición genética usando CRISPR/Cas9. Los éxitos los éxitos clínicos, sin embargo, (y sin contar a los niños genéticamente modificados en China) se produjeron recientemente; por ejemplo, los primeros pacientes que lograron deshacerse de la anemia falciforme y la beta-talasemia. En todos estos casos, la edición se realizó in vitro: algunas de las células, por ejemplo, células madre sanguíneas, fueron tomadas de las personas, tratadas con el sistema CRISPR/Cas9, expandidas e introducidas nuevamente en el cuerpo.

Hasta ahora, nadie pudo editar con éxito el genoma humano in vivo . En 2018, los científicos intentaron aplicar la tecnología de edición anterior, la nucleasa de dedo de zinc, en un paciente con síndrome de Hunter, pero los resultados fueron mixtos . Ahora, las compañías Editas Medicine y Allergan hicieron un nuevo intento.

Como objetivo, eligieron una de las formas de ceguera congénita: la amaurosis congénita de Leber tipo 10. En esta enfermedad, una persona nace ciega o pierde la vista poco después del nacimiento, pero el ojo en sí se ve saludable. La causa de la ceguera es una mutación en el gen CEP290 , que es responsable de la formación de excrecencias en las células fotorreceptoras: bastones y conos. En los portadores de esta mutación, la estructura de la retina es normal, pero las células no se desarrollan lo suficiente y no pueden percibir la luz. Con el tiempo, estas células mueren, por lo que es importante comenzar el tratamiento con la suficiente antelación.

La ceguera es un modelo muy conveniente para probar nuevas tecnologías. En primer lugar, en tales pacientes es fácil rastrear el resultado del tratamiento. En segundo lugar, tienen un riesgo reducido de rechazo de la droga, ya que el ojo es una zona inmunoprivilegiada: la mayoría de las células inmunes no llegan allí. En tercer lugar, debido al hecho de que el ojo está aislado del flujo sanguíneo general, es extremadamente improbable que el medicamento migre a algún lugar fuera de él. Esto es importante tanto para el tratamiento con células madre (para evitar metástasis durante la degeneración en un tumor) como para la edición genética (para que otros tejidos y órganos no se vean afectados por las correcciones).

Además, se sabe que la ceguera se puede tratar con terapia génica. En 2017, el medicamento Luxturna fue aprobado en EE.UU.: este entrega una copia saludable del gen a las células y ayuda a aliviar los síntomas de la amaurosis de Leber tipo 2 (causada por otra mutación). El Washington Post contó la historia de un hombre a quien Luxturna ayudó a recuperar parcialmente su visión: comenzó a caminar en la oscuridad, por primera vez en su vida vio estrellas y aprendió a distinguir las emociones en el rostro de su madre.

Pero no todos los genes pueden ser llevados a las células desde el exterior. La amaurosis tipo 10 de Leber es causada por una mutación en un gen mayor en tamaño, demasiado grande para las partículas virales que se usan para la terapia génica. Por lo tanto, el medicamento Editas Medicine y Allergan propuso una edición genética completa in vivo. Bajo anestesia general, se insertó una aguja delgada debajo de la retina de uno de los ojos y las moléculas CRISPR/Cas9 se administraron directamente a los bastones y conos. La operación en sí no conlleva ningún riesgo para la salud, pero solo se podrá evaluar cuán efectiva fue al menos en un mes.

Los especialistas de la compañía planean probar la nueva terapia en 18 pacientes con diversos grados de pérdida de visión. Se dividirán en tres grupos, cada uno de los cuales recibirá una dosis. Si el tratamiento es exitoso, los pacientes tendrán la oportunidad de repetir la operación en su segundo ojo.

Anteriormente, los científicos ya usaron la técnica CRISPR in vitro de diferentes maneras: por ejemplo, para combatir el VIH o el cáncer. Y a principios de 2020, la terapia contra la hemofilia A fue reconocida como efectiva a largo plazo.

 

 

Daniel Meza

 

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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