El “paciente de Londres” es la segunda persona en curarse completamente del VIH

N+1 

Los médicos no encontraron rastros de VIH en el cuerpo de un paciente dentro de los 30 meses posteriores al trasplante de médula ósea. Esta es la segunda vez en la historia que un trasplante de células madre ha curado a una persona con VIH. El factor decisivo, aparentemente, fue el reemplazo completo de los linfocitos propios del paciente. El informe fue publicado en The Lancet.

Contexto

Hasta hace poco, una persona que había estado en contacto con el virus de la inmunodeficiencia humana solo tenía dos opciones: tomar medicamentos antirretrovirales durante toda su vida para contener la infección o no dejarla ingresar a sus células.

La resistencia está determinada por el gen CCR5: es él quien codifica una proteína en la superficie de los linfocitos a la que se une el virus antes de ingresar al interior. Si una pequeña región está ausente en este gen (esta mutación se llama CCR5Δ32), entonces la proteína es defectuosa, el virus no se adhiere a ella y la persona no se infecta.

En 2007, resultó que había una tercera forma: adquirir resistencia junto con linfocitos extraños. Un paciente llamado Timothy Ray Brown (conocido como el “paciente de Berlín”) recibió un trasplante de células madre hematopoyéticas de un donante con la mutación CCR5Δ32, y tres años después resultó que ya no estaba infectado con el VIH.

Sin embargo, los médicos no tienen prisa por repetir este procedimiento en otros pacientes: el trasplante de médula ósea roja conlleva muchos riesgos y, en la mayoría de los casos, es mucho más seguro que una persona continúe la terapia estándar contra el VIH.

El paciente de Londres y su recuperación

En marzo de 2019, los médicos informaron que otro paciente aparentemente repitió el destino de Timothy Brown. El también llamado el “paciente de Londres” estuvo infectado por el VIH durante casi diez años cuando le diagnosticaron linfoma de Hodgkin en la cuarta etapa. Los médicos rápidamente lograron encontrar varios donantes de médula ósea adecuados, y uno de ellos fue el portador de la mutación CCR5Δ32.

Casi un año y medio después del trasplante, cuando el paciente se curó de linfoma, los médicos descubrieron que la gran mayoría de los linfocitos en la sangre del paciente eran resistentes a la infección. Como parte del experimento, el paciente dejó de tomar la terapia antirretroviral y, desde entonces, los médicos han estado monitoreando de cerca su salud.

Para marzo de 2019, el paciente de Londres había estado viviendo sin medicamentos contra el VIH durante un año y medio, pero nadie se atrevió a sacar conclusiones definitivas: había pasado muy poco tiempo después del trasplante. Ahora, luego de un año, el paciente ha contado al New York Times la historia de su tratamiento, y sus médicos, Ravindra Kumar Gupta de la Universidad de Cambridge, junto con sus colegas, publicaron observaciones sobre su condición.

Dentro de los 30 meses posteriores al trasplante, los médicos analizaron muestras de sangre, esperma, líquido cefalorraquídeo, así como biopsias de los ganglios linfáticos y los intestinos del paciente de Londres y no encontraron genomas virales.

Los límites de sensibilidad del análisis no nos permiten concluir inequívocamente que ya no hay una sola partícula de virus en el cuerpo del paciente, sin embargo, si permanecen, entonces están en pequeñas cantidades. El número de linfocitos T, que disminuye durante la infección por VIH, ha aumentado y se ha acercado a los valores antes del trasplante. En algunos de ellos, los investigadores encontraron los restos de los genomas virales, menos de 2-3 por millón de células, pero este resultado puede ser falso positivo.


La dinámica de la recuperación del paciente de Londres. Horizontal - días, la fecha del trasplante de células madre se toma como cero. Rojo: el porcentaje de linfocitos T del donante en la sangre, púrpura: la cantidad de linfocitos CD4 en la sangre, azul: la cantidad de copias de ARN viral en un mililitro de sangre, violeta: la cantidad de copias de ADN viral por millón células de sangre.
Gupta et al. / Lancet, 2020

Posibles explicaciones  

Según los autores del artículo, la desaparición del VIH del cuerpo podría ser el resultado de dos procesos: una disminución en el número de células infectadas (es decir, los linfocitos T del paciente) o una reducción en el depósito potencial (es decir, células T aun no infectadas).

Para sugerir qué proceso ayudó al paciente a recuperarse, los médicos utilizaron un modelo matemático que predice la posibilidad de deshacerse del VIH dependiendo de la duración de la remisión (que refleja la cantidad de células infectadas) y la cantidad de células donantes (reducción en el reservorio).

Según el análisis que utiliza el modelo, si una persona tiene todos los linfocitos T inestables (es decir, pueden infectarse), pero la remisión dura 30 meses, la probabilidad de recuperación es del 38%.

Sin embargo, los médicos encontraron 99% de quimerismo en el paciente de Londres, es decir, casi todos los linfocitos T que encontraron eran donantes y resistentes. En tal situación, el modelo predice la recuperación con una probabilidad de casi el 100%. Por lo tanto, la reducción en el reservorio para la reproducción del virus resultó ser un factor más significativo que la duración de la remisión y el número de células infectadas.


Las posibilidades de una recuperación completa (vertical) dependiendo de la duración de la remisión (horizontal) y el porcentaje de quimerismo.
Gupta et al. / Lancet, 2020

Curado

Con base en sus observaciones, los médicos asistentes concluyeron que ahora podemos hablar sobre la recuperación completa del paciente de Londres. Sin embargo, prometen revisar su cuerpo para detectar la presencia del virus dos veces al año durante los próximos dos años y medio y una vez al año durante otros cinco.

Al mismo tiempo, señalan que es demasiado pronto para cambiar al uso generalizado de tales trasplantes en humanos. El método más conveniente, en su opinión, podría ser editar el genoma de las propias células hematopoyéticas del paciente, pero la seguridad de este método aún no se ha estudiado por completo.

En 2019, los científicos hablaron de varios pacientes más que podrían repetir el éxito de “Londres” y “Berlín”, pero no se sabe nada sobre su destino. Uno de ellos es el “paciente de Düseeldorf”.

 

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que sumawww.nmas1.org”. 

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.