Las plagas de nuestro testamento: el cambio climático favorece la calamidad agrícola

La plaga de langostas es la colonia migratoria más peligrosa del planeta
Pixabay

Un estudio publicado en Frontiers in Ecology and the Environment informó que el calentamiento global resulta beneficioso para las plagas de insectos. Los científicos llegaron a esta conclusión analizando la respuesta de las poblaciones de plagas agrícolas al aumento de las temperaturas. 

Los estragos que generan las plagas en los cultivos del planeta se traducen en un 18% de pérdidas anuales. Es una realidad carcomida, no solo para la economía que invierte millones en pesticidas y métodos de control biológico, sino por los daños catastróficos de las tierras ya despojadas de sus ecosistemas originales. No podía ser de otro modo: las prácticas agrarias tan necesarias para la producción de alimentos no se declaran saludables. Y para apurar la olla, hemos calentado el caldo con una buena dosis de gases de efecto invernadero. El cambio climático, no solo reduce la calidad nutricional de los vegeteles, sino que además es una catapulta magistral para el éxito de las plagas. 

 

Diminutos voraces

Ahora, una investigación llevada a cabo en la la Universidad de Estocolmo y liderada por Philipp Lehmann profundizó en los efectos complejos de la crisis ambiental sobre las plagas agrícolas. Los científicos realizaron un metaanálisis de 105 publicaciones previas sobre plagas en la agricultura y silvicultura, registrando la respuesta de 31 especies de insectos al calentamiento global de la temperatura media anual según 4 parámetros clave: colonización, esperanza de vida, dinámica de la población y relaciones tróficas. 

 

Distribución y porcentaje de las 31 plagas evaluadas según el Centro para la Agricultura y Biociencia Internacional. Muchas especies se encuentran en múltiples continentes. Los gráficos circulares izquierdos indican la distribución de los impactos socioeconómicos; y los gráficos circulares derechos los impactos ecológicos causados por los insectos. | Azul oscuro: impactos altos; Azul intermedio: impactos medios: Azul claro: impactos bajos.

Philipp Lehmann y col. al / Frontiers in Ecology and Environment, 2020

 

De las 31 especies analizadas, únicamente 2 no manifestaron respuesta al cambio climático; 13 fueron positivas; y la reacción de las 16 plagas restantes fue mixta: muestran respuestas positivas y negativas dependiendo de la latitud y las relaciones tróficas de las especies. 

Un punto importante a destacar es la ágil respuesta evolutiva de los insectos. Por ejemplo, en Europa el calentamiento global provocó una discrepancia entre la maduración de los brotes en los robles (Quercus spp ) y el desarrollo de las orugas de la polilla de invierno (Operophtera brumata). Inicialmente, esto condujo a una disminución temporal de la población, pero luego éstas se adaptaron con raṕidez comenzando su temporada de crecimiento más temprano.

 

Respuestas de las plagas al cambio climático | Azul oscuro: aumento de la gravedad; Azul claro: disminución de la gravedad | a - Número de parámetros que registran una reacción al calentamiento (el 70% de las plagas reaccionan a esos 2 parámetros), b - Respuesta global promedio de las 31 especies; c - Respuesta a lo largo del año y d - Respuesta a largo plazo de acuerdo a los 4 parámetros: RC - colonización; LH - esperanza de vida; PD - dinámica de población; TI - conexiones tróficas. 

Philipp Lehmann y col. al / Frontiers in Ecology and Environment, 2020

Finalmente, mediante un análisis de regresión lineal los autores lograron predecir la respuesta de las plagas en el futuro. Para ello, examinaron la respuesta de los insectos a la relación cambiante de temperaturas reales y óptimas para su existencia. El análisis abarcó cuatro períodos de tiempo: histórico (todo el historial de observaciones), actual, futuro cercano y perspectiva a largo plazo.

 

a - Nivel vital de bienestar de los insectos dependiendo de la temperatura, donde Tamb - temperatura ambiente actual y Topt - temperatura óptima; b - Relación entre la temperatura actual y la óptima en función de la latitud geográfica para 4 períodos de tiempo: histórico (triángulos azules y línea continua), presente (línea punteada gruesa), futuro cercano (línea punteada delgada) y futuro (círculos rojos y línea punteada).

Philipp Lehmann y col. al / Frontiers in Ecology and Environment, 2020

Todas las regresiones fueron estadísticamente significativas (histórico: p <0.001; presente: p = 0.001; futuro cercano: p = 0.007; largo plazo: p = 0.011), confirmando que el cambio climático resulta óptimo para las condiciones de vida de la mayoría de los tipos de plagas.

Asegurada la prosperidad del daño ambiental para las generaciones venideras, queda cuestionarnos si no seremos nosotros la plaga más destructiva.

El ser humano, importador y exportador de perjuicios, mercader de biota, una y otra vez, corrompiendo el equilibrio soberano. 

 

Sofía Dottori Fontanarrosa

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que suma”.

Novedades

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.