Betelgeuse recuperó su brillo habitual

Betelgeuse / ESO

Betelgeuse ganó gran popularidad en los últimos meses con los rumores que decían que podría estar a punto de explotar debido a una disminución del 40% de su brillo. Ahora, gracias a la Asociación Americana de Observadores de Estrellas Variables, sabemos que esta estrella está recuperando su natural resplandor en un 91%.

Betelgeuse

La supergigante roja Betelgeuse es considera la novena estrella más brillante del cielo y se encuentra en la constelación de Orión, a una distancia de aproximadamente 600-700 años luz de la Tierra. Esta estrella es mucho más masiva que el Sol. Si se coloca en el centro del sistema solar, llenaría hasta la órbita de Marte o incluso de Júpiter. 

La estrella tiene unos ocho millones de años y en sus entrañas ya se han completado las reacciones nucleares de "quema" de hidrógeno y helio. Dentro, ya se están produciendo reacciones con elementos más pesados ​​como el carbono. Tan pronto se inicie la formación de hierro, podría alterar el equilibrio de la estrella, colapsar su núcleo y explotar como supernova.

Desde el siglo XIX se han notado variaciones significativas en el brillo de Betelgeuse, y continúan hasta ahora. En septiembre de 2019, la estrella comenzó a desvanecerse nuevamente, y en diciembre su brillo alcanzó un mínimo en toda la historia: su magnitud aparente llegó a 1.125. 

Adicionalmente, Betelgeuse también experimentó un cambio de forma. Esto llevó a considerar dos posibles razones: una pulsación periódica o que la estrella entraba en la etapa final de su evolución. Afortunadamente, en febrero de 2020, el brillo de Betelgeuse comenzó a aumentar, lo que es consistente con el período ya conocido de fluctuaciones de brillo de estrellas de aproximadamente 420 días. 

Brillo recuperado

A partir del 21 de abril de 2020, según la Asociación Americana de Observadores de Estrellas Variables, el brillo de Betelgeuse es del 91% de su brillo habitual, con una magnitud de 0.6. 

Las fluctuaciones en el brillo durante la semana pasada varían del 93 al 101 por ciento del brillo normal. 

Los astrónomos consideraron dos escenarios: un enfriamiento brusco de la superficie de la estrella debido a fuertes pulsaciones y procesos convectivos, y una extensa emisión de polvo.

Lo más probable es que una nube en expansión de gas y polvo, formada como resultado de una posible emisión de la estrella haya sido la responsable de la mencionada disminución significativa en su brillo.

 

¿Eso quiere decir que no explotará?

Como se mencionó en publicaciones anteriores, los astrónomos todavía esperan que Betelgeuse explote como supernova dentro de los próximos 100.000 años. Sin embargo, la atenuación de la estrella detectada en octubre no es necesariamente un signo de una supernova inminente.

"Las supergigantes rojas son estrellas muy dinámicas ", mencionó Levesque. "Cuanto más podamos aprender sobre su comportamiento normal (fluctuaciones de temperatura, polvo, células de convección), mejor podremos entenderlos y reconocer cuándo puede suceder algo realmente único, como una supernova".

 

Adrian Díaz

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma
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