Para los expertos de DeepMind, StarCraft II es un ambiente muy propicio para la investigación en IA, ya que este provee un puente útil al desorden del mundo real. “Las habilidades requeridas para que un agente progrese en StarCraft podrían bien ser transferidas a tareas del mundo real”, indicó Oriol Vinyals, quien además de investigar sobre AI para Google, en el pasado fue el jugador más hábil de StarCraft en España. Además, un jugador artificial fuerte tendría amplias implicancias para el mismo, pues se podrían implementar entrenadores virtuales para elevar el nivel del juego de los usuarios.

El nuevo reto de la inteligencia artificial: ganar StarCraft II