El trabajo, hecho por 10 autores de universidades e instituciones de Estados Unidos, Canadá, China, Brasil, y Holanda, sintetiza una gran cantidad de investigaciones previas para concluir que estos reservorios emiten anualmente unas silenciosas mil millones de toneladas de equivalentes del dióxido de carbono. Esto significaría que contribuyeron un sorprendente 1.3% del total de gases de efecto invernadero (y casi nadie se da cuenta).

El poder hidroeléctrico no era tan limpio como se creía