En un mundo que favorece las apariencias, la productividad, la competitividad y la adaptabilidad de los sujetos a todo tipo de situaciones, descartando y estigmatizando a aquellos que no encajan, no hay nada más lógico que considerar las fragilidades humanas como completamente desprovistas de valor y dignidad. Experiencias como la tristeza, el sufrimiento y la angustia, modos propios de vivir, base de reposicionamientos existenciales, se han convertido en enfermedades o trastornos que necesitan tratamiento

Delirio social

¿Qué es la medicalización de la educación y de la sociedad y por qué es peligrosa en la actualidad? Un texto sensible e ilustrativo de la investigadora brasileña Thaís Goldstein