Una gran cantidad de seres vivos tiene sexo para reproducirse, y los científicos han determinado recientemente que tal acto podría ayudar a las futuras generaciones a combatir las infecciones. A diferencia de la asexual, esta forma de reproducción permite a los descendientes recibir genes de dos padres, convirtiéndose potencialmente en seres mejor equipados para adaptarse a los ambientes cambiantes y hacer frente a los parásitos que evolucionan rápidamente.

Cómo el tener sexo nos hizo más resistentes a las infecciones

Largo como un dedo en los monos, o hasta de 60 cm en las morsas, el hueso del pene no existe en los seres humanos. El tema ha tenido intrigados por mucho tiempo a los biólogos y hoy, un estudio intenta responder cómo el báculo evolucionó en mamíferos y explora su función en primates y carnívoros —grupos en los que algunas especies tienen báculo y otras no. La investigación fue publicada hoy en Proceedings of the Royal Society B.

Aquí, te explicamos por qué el hombre perdió el hueso del pene